Los tomates y los pimientos se encuentran entre las verduras más comúnmente cultivadas y ofrecen no sólo la alegría de cultivar sus propios alimentos sino también ahorros significativos en comparación con los productos comprados en la tienda. Saber exactamente qué se necesita para fertilizar estas plantas garantiza cosechas abundantes y saludables. A continuación le mostramos cómo puede cuidar estos cultivos de forma eficaz, utilizando un fertilizante sencillo pero muy nutritivo.

Cuidado adecuado de las plantas jóvenes

El crecimiento exitoso de las plántulas de tomate y pimiento comienza con lo básico: seleccionar el suelo adecuado enriquecido con un estimulador de crecimiento, asegurar un riego regular y proporcionar abundante luz solar y calor. Estas condiciones ayudan a las plantas a desarrollar un sistema de raíces robusto y tallos robustos. Una vez que las plántulas hayan madurado con hojas vibrantes, estarán listas para recibir suplementos de nutrientes.

Elegir el fertilizante adecuado

Es fundamental utilizar un fertilizante natural que no contenga productos químicos agresivos ni componentes demasiado fuertes que puedan dañar las delicadas raíces de las plantas jóvenes. Para la fertilización inicial no se recomiendan los estiércol tradicionales, como el estiércol de caballo o de vaca, ni las mezclas potentes como las elaboradas con estiércol de pollo.

Preparación de fertilizantes naturales

Para preparar un fertilizante natural eficaz y seguro, necesitarás piel de cebolla, ceniza tamizada y agua de lluvia o de pozo. Para obtener mejores resultados, también puedes hervir el agua y dejarla reposar durante 24 horas para asegurarte de que esté limpia.

A continuación se explica cómo preparar el fertilizante:

  1. Coloca las pieles de cebolla en un recipiente mediano y cúbrelas con agua tibia. Deje esta mezcla en infusión durante unas 24 horas.
  2. Después de un día, retire la piel de la cebolla y agregue 3 cucharadas de ceniza natural al agua infundida.
  3. Mezcle bien esta solución y luego dilúyala con tres litros de agua.

Lo mejor es guardar esta mezcla en un lugar fresco y aplicarla a las plántulas de tomate y pimiento cada 10 días. Este fertilizante sencillo y libre de químicos proporcionará todos los nutrientes esenciales que sus plantas necesitan para un crecimiento óptimo y cosechas fructíferas.

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