Mira cómo brilla mi horno: ¡lo limpio así y sin esfuerzo!

Entre los electrodomésticos que más utilizamos y que más importancia tienen en un hogar encontramos sin duda el horno . En muchos casos, esto resulta fundamental para preparar platos de todo tipo, evitando quizás recurrir a frituras o para cocinar en grandes cantidades. Pero ¿qué es peor que un horno crujiente ? Poco o nada. ¡Por eso decidimos darte algunos consejos para limpiar el horno y obtener un resultado único!

Horno incrustado: aquí está la solución

Quizás entre los electrodomésticos, o en todo caso los objetos presentes en la cocina, el horno sea uno de los más difíciles de limpiar. Afortunadamente, esta es una limpieza que no es necesaria todos los días, como quizás ocurre con la vajilla . Ni que decir tiene que cuando nos encontremos limpiando el horno, será mejor intentar realizar una limpieza muy profunda. Si hemos cocinado algo concreto, que quizás se ha “escurrido” sobre las superficies del horno o ha salpicado las superficies laterales, entonces nos encontramos ante un horno apelmazado . En este caso, ¡aquí tienes los remedios a los que podemos recurrir! Estos son métodos caseros, económicos y súper efectivos. Por cierto, no hace falta decir que existen en el mercado varios productos específicos para las superficies del horno. Hablamos de productos que se pueden adquirir en cualquier tienda de artículos para el hogar o supermercado.

Limpiar el horno con bicarbonato de sodio.

El primer método implica el uso de bicarbonato de sodio . Se trata de un producto especialmente conocido por sus numerosas peculiaridades. En este caso será necesario disolverlo primero en un recipiente con agua: podemos pensar en una cucharada por cada litro o litro y medio de agua. Introducimos una esponja dentro del recipiente y comenzamos a lavar las superficies del horno. Al hacerlo esterilizaremos y disolveremos las distintas incrustaciones. ¡El horno quedará muy limpio! Alternativamente, puedes pensar en utilizar sal fina .

Limpieza con vinagre y agua.

El otro método, también especialmente eficaz y muy fácil de poner en práctica, es el que se basa en el uso combinado de agua y vinagre . En este caso debemos coger una olla llena de agua, dejarla hervir al fuego y después añadir un vaso de vinagre blanco. En este punto, calentamos el horno a 180° C y dejamos el molde dentro del mismo durante una hora. Al hacerlo, el vinagre se evaporará y atacará las paredes del horno, desengrasándolas. Al final del procedimiento, limpiamos todo con una esponja.

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